DAR te hace sentir bien.
Un papá. Una abuela. Un hermanito. Un vecino.
Mío. Tuyo. Puede necesitar sangre.
Millones de personas por día la necesitan para vivir.
Todos, podemos necesitarla también.
Pero la sangre no se compra ni se vende.
Tampoco se fabrica en los laboratorios.
Millones de personas por día la necesitan para vivir.
Y vos. Yo. Todos, podemos necesitarla también. |